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jueves, 2 de octubre de 2014

OTOÑO

El otoño es pajizo no ámbar, y su luz es grisácea
el otoño es de lluvia irisada, de endrina y boletus
de castaño de indias y bellotas
de nueces y abedul
de jara y espinos


el círculo cromático es una estación que pasa

Vino es bermellón, sésamo no es ocre
laurel es cetrino, uva no es púrpura
musgo es esmeralda
puedo colorear de un trazo las sombras de los riscos


hay baños de colores del ocre al azafrán

Oigo respirar al árbol que colorea el pintor
con caprichos de matices en sus hojas
puedo oler su germen y en cada gota veo resina
por el río baja una curva hacia los peñascales

se oyen más los verdes por su despedida

El olor a seco, por los pasos húmedos
los suspiros, por vertidos cerca de la tempestad
el ruido de la hojarasca, por pisadas sobre charcos
la rueda mojada sobre el asfalto, por enjambres de miel

apacigua el sueño  la tarde mojada

Tan audaz como el faquir andando sobre cristales,
así es la luz que en el centro brilla
para qué atraer a la simiente, si el chaparrón ya no es suficiente
para levantar las nubes
los aires de discordia suenan a cestos de recogida de setas.

la esperanza queda clausurada y barnizada

El otoño de los duermevelas
de riesgos y de infortunios, el de ya no queda nada,
el de momentos perdidos
que tras darles la vuelta damos por ganados
el otoño del paraguas de lunares
el otoño de aire fresco al terminar

martes, 16 de abril de 2013

OLOR A PRIMAVERA

Ya huele la primavera,
y a esta hora de la mañana, se funden con tibio frescor los desayunos.
Huelen en la calle las pisadas,
dejan tras de sí el olor de la hierba mojada.
Huelen en mi habitación, entre las ramas,
los rayos del sol que se ha filtrado.
Huelo respirar a los que pasan por mi lado,
que a cada bocanada parecen ahogados.
Por cada despertar una pisada.
Tragar cada átomo de polen,
engullir el aire sin pensarlo.
Quiero que seas por siempre inocente.
Y luego en el silencio la tarde,
el que apacigua los sueños y los brotes exaltados,
el que barniza con su luz los perfiles de los bordes,
colorear de un trazo las sombras de edificios,
germinar el sueño que baña la esperanza.
Aquí se citan las estaciones, que dejan paso a nuevos olores.
El olor de lo nuevo, de lo que siempre ha sido.
Jarras llenas de silencio que se vierten.
Quiero por siempre ser inocente.